Un sucio corazón se tiñe de luces. Nuestros pechos laten en los contraluces. La música suena. Y observamos en silencio. No hay apenas parpadeos. Cuando las alas brotan de la piel en forma de cadenas, y comienza el aleteo. Se nos para el aliento y se acelera el pulso en nuestra muñeca. Hacemos muecas de dolor por dentro, mientras ellos se mantienen serenos. Contemplamos los límites de sus cuerpos, ...mientras ellos flotan y se frotan en lo etéreo. Las pisadas descalzas hacen sombras en el suelo, entre la pintura nacarada y el arrastre del tul negro. Se hace del miedo lo extraño, y se hace, de lo extraño, lo bello. El sueño está hecho de alambre y el final del cuento escrito con sangre. El brillo de las miradas colgadas, aun siendo "brillante", no tiene precio. Y sensaciones mías aparte, entre todos los espectadores expectantes, el dolor se comparte, el éxtasis se contagia, y la felicidad se reparte. Y salimos de allí con una sonrisa en la cara, un halo de magia en el aire, la piel erizada, y el alma inundada de arte.
Little Lune
Foto: Little Lune

Foto: Little Lune

Foto: Eva Granados

Foto: Eva Granados

Foto: Luiso Valle
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